No es fácil dar una definición de turismo rural porque no existe un modelo genérico. En España cada comunidad autónoma tiene su propia normativa y clasificación de alojamientos rurales, que depende en gran medida de las características de los alojamientos tradicionales del ámbito rural de cada zona.
Este turismo se ha convertido en una alternativa a los lugares tradicionales vacacionales, desafiando indirectamente al sol, la playa…
El turismo rural ha conseguido hacerse un hueco importante en las salidas de los viajeros, el turismo rural.
La clave del éxito de este tipo de alojamientos radica quizás en que ha logrado ofrecer al viajero un reencuentro con la naturaleza con servicios de calidad a un coste moderado.
Se entiende por turismo rural a las actividades que realizan los visitantes, generalmente de zonas urbanas, en zonas rurales donde toman contacto activo con la población local en un marco de respeto por el entorno de la naturaleza y la cultura local.
Las modalidades que presenta el turismo rural son numerosas: Agroturismo, turismo ecológico, deportivo, religioso, de negocios, científico y otras muchas más.
Y los principales modelos de alojamiento rural en España son: casa rural completa, casa rural compartida, hotel rural, albergue rural, cortijo, posada, casa cueva y hospedería rural.
El agroturismo se caracteriza por la participación de los turistas y visitantes en los procesos productivos del campo y por el contacto con las personas de la localidad. Los turistas están en una zona rural e interactúan con la población residente que es beneficiaria de la actividad y, entonces, hablamos de turismo rural.
Los productos agroturísticos se preparan y comercializan de la siguiente forma: los recursos son la base de la preparación de un producto de agroturismo o de turismo rural en un sentido más amplio. Hablando estrictamente de agroturismo es necesario prestar especial atención a las actividades agrarias y al desarrollo de entretenciones vinculadas con las mismas.
Es muy importante ser consistentes en la oferta: su presentación comercial, la gastronomía, la decoración y por supuesto las actividades.
Dos establecimientos ubicados en la misma región, con la misma superficie, similares actividades e idéntica infraestructura se convierten en dos productos completamente diferentes al ser atendidos por familias de diferente origen cultural. Radica aquí la principal dificultad para comercializar turismo rural.
Otra dificultad propia del negocio es que los turistas que se hospedan en establecimientos rurales al retirarse lo hacen como amigos de los dueños. Estos suelen ofrecerle la comisión de agencia como descuento para las próximas visitas. Se trata, en general, de agricultores que administran pequeños negocios que sin la agricultura no serían rentables y que en general carecen de profesionalismo.
Actualmente, en la mayoría de los pueblos de España está muy potenciado el turismo rural por lo que en cualquier localidad de Castilla- La Mancha, Galicia o Aragón podremos disfrutar de la naturaleza, realizar diferentes actividades desde tiro con arco, senderismo o quads y pasar unos días agradables lejos de la contaminación y el barullo de las ciudades.
Escribe un comentario